Me quedé corta con la cantidad de puteadas que le lancé.
Estallaba en bronca, la quería matar. ¿Por qué seguía jodiéndonos? ¿Qué
buscaba? ¿No le habían quedado claras las cosas ya? Una desubicada emocional
esta mina; ¿justo al otro día del nacimiento iba a mandar eso? Aparte Marcos
nunca me había hablado de esta carta. Y además, ¿por qué la había guardado? ¿Se
seguían viendo o escribiendo? ¿No la había frenado a seguir actuando así? ¿Me
estaría cagando con esta hija de puta?
Tenía un montón de preguntas, pero nadie me las podía
contestar. Salvo ella y él. Me daba asco pensar que se podían seguir viendo o
manteniendo el contacto, o, peor aún, que me cague con ella. Tenía que resolver
todo esto ya, de una vez y eliminar el problema de raíz.
Lo llamé a Marcos y le dije: ‘En media hora te espero en lo
de Carolina. Sí, en lo de Carolina, y en media hora, pedazo de forro’. Y le
corté. Me volvió a llamar pero no le atendí. Le pedí a mamá que venga al
departamento y se quede con los nenes un rato que tenía que salir a hacer algo
urgente y que iba a volver rápido. No me preguntó qué era lo que tenía que
hacer ni le comenté nada de la puta esta.
Me bañé, me cambié, llamé un taxi y me fui para lo de
Carolina directo, sin avisarle nada. Cuando llegué, le toqué timbre y me abrió
ella. ‘¿Qué hacés gato barato? Hay unas cositas que tenemos que hablar vos y
yo. Me parece que la última vez que hablamos no fue suficiente para vos, ¿no?
¿Por qué sos tan yegua? ¿Todavía pensás que podés tener algo con Marcos o ya lo
tenés? No me digas nada todavía. Vamos a esperar a que llegue él también que le
quiero ver la cara y escuchar lo que me dice. Sí, le dije que venga para acá
así se termina todo de una buena vez’. Y sonó el timbre.
Fue el sonido que indicaba el inicio del primer round de
esta pelea que no sabía cómo iba a terminar. Pero yo ya tenía los guantes
puestos y el protector bucal; estaba preparada para recibir la primera
trompada.
PD: ¡MIL DISCULPAS POR TODO ESTE MES SIN NOVEDADES! Estuve a
un millón y no pude siquiera contestarles los mensajes que me mandaron y que tan
feliz me ponen. Gracias por el aguante y espero no tener que esperar otro mes
para retomar la historia. Ahora, se me ocurrió una idea y quiero compartirla
con ustedes y me den su opinión. Ya que
estamos en esta era tan tecnológica me parece una buena idea hacerme un twitter
y tener contacto con ustedes por esa red social también. ¿Qué les parece? ¿Se
copan? ¿Tienen twitter? ¡Espero sus opiniones!